Cámara reanuda su investigación sobre irregularidades en el NCF

El Capitolio –  Los presidentes de las comisiones de Salud y Seguridad Pública de la Cámara de Representantes, Juan Oscar Morales Rodriguez, y Félix Lassalle Toro, continuaron hoy con su investigación sobre el alto volumen de casos sin atender en el Negociado de Ciencias Forenses (NCF), los exámenes en curso sin culminar, la falta de personal y el impedimento a las Comisiones de realizar una inspección ocular, el pasado 20 de julio,  frente a los vagones del NCF donde se almacenan cadáveres que según denuncias de los vecinos emiten  olores objetables.
 
"Quiero dejar meridianamente claro que el propósito de estas comisiones es de nosotros servir de enlace y facilitadores en todas las situaciones que pudieran estar ocurriendo en el NCF", expresó al abrir los trabajos el representante Morales Rodríguez.
 
Asimismo, el representante Lassalle Toro indicó que “en la audiencia de hoy se ve y se aclara, de una vez y por todas, que la intensión de estas comisiones es darle mejores herramientas al Negociado. Ya estamos trabajando con legislación para mejor las interrogantes que se están presentando en la vista de hoy”.
 
Entretanto, el representante Jesús Manuel Ortiz, respaldó la investigación en curso “ya que es de gran importancia en la vida de los puertorriqueños, así como en la seguridad pública y hasta en el conteo de las víctimas de uno de los peores desastres naturales que hemos tenido”.
 
La Vista Pública como parte de la investigación ordenada en la Resolución de la Cámara 506 
inició con la toma de juramento a los deponentes. Entre ellos figuraron un panel compuesto por personal del NCF, la Federación de Transportistas y Funerarios. 
 
En el primer turno, la subcomisionada del NCF, Mónica Menéndez Larrauri, demostró amplio desconocimiento sobre las labores en su agencia y el almacenaje de cadáveres, particularmente en los vagones ubicados detrás de las instalaciones del NCF. Repetidamente la funcionaria recurrió a su asistente legal, Fernando Pacheco para responder a las preguntas. 
 
Menéndez Larrauri confirmó que percibía un “olor peculiar” de uno de los cinco vagones de Ciencias Forenses que contenían cadáveres. Durante el interrogatorio, reveló que habían cinco vagones; cuatro de ellos de la compañía Crowley con conexión eléctrica y que podían mantener las temperaturas, y uno del NCF que funcionaba a base de un generador de combustible con diésel y era el del "olor objetable no continuo” y podía deberse a los cambios de temperaturas.
 
Incluso, a preguntas de Morales Rodríguez, la Subcomisionada admitió que no fue hasta junio que los empleados comenzaron a registrar las temperaturas de los vagones en una bitácora y se realizó por petición de la Cámara de Representantes.
 
Morales Rodríguez, cuestionó además, los procedimientos de limpieza de los vagones, al mostrar dos vídeos tomados en el NCF en los cuales se comprueba la falta de un protocolo adecuado a esos fines. En el primer vídeo se observó a un solo empleado ir de vagón en vagón con una manguera y una sustancia no identificada.
 
“La tarea tomó 23 minutos entre todos los vagones y se hizo un día antes de que los legisladores visitaran el NCF. En la segunda grabación, esta vez el 23 de julio, se limpiaron los vagones por una hora y 20 minutos a las cuatro de la madrugada con un paño y un cubo”, planteó el Legislador.
 
Durante la vista, Menéndez Larrauri no pudo describir la forma en que se limpian los vagones, cómo se recogen las muestras de material genético, las horas y la frecuencia con que se limpian estos y otros detalles, respondiendo que el Gerente de Operaciones encargado de esa labor, Danny López, podría ofrecer los pormenores.  
 
Mientras, la secretaria auxiliar de Salud Ambiental, Laboratorio de Salud Pública  y Bioseguridad, Mayra Toro Tirado, expresó que el Secretario de Salud la llamó el 18 de julio del corriente a las 6:00 de la tarde debido a que llegó a su conocimiento  de alegados problemas de olores objetables provenientes de unos vagones del Instituto de Ciencias Forenses  y la envió a corroborar la información que se divulgó en los medios de comunicación.
 
Toro Tirado indicó que llegó ese mismo día a las 7:00 de la noche al NCF con el fin de inspeccionar los contenedores. Además, solicitó la presencia de personal de la entidad para presenciar su inspección. Indicó que los empleados fueron Héctor Figueroa e Iván Rivera.
 
“En ningún momento solicité que se abrieran los vagones  por seguridad y salubridad al no estar protegida contra bacterias. Estuve allí de 45 minutos a una hora. Esa noche le informé al Secretario de los hallazgos de mi visita.  Había cinco vagones…. Cuatro de Crowly que tiene una conexión eléctrica y uno del ICF que opera con un generador que funciona con combustible diésel. Estaba a unos 4 o 5 pies del vagón. Salía un olor objetable del que operaba con el generador pero era esporádico. Si me movía fuera de esa distancia, ya los olores no eran perceptibles (...) ese día fue soleado, no llovió", indicó Toro Tirado a preguntas del representante Denis Márquez Lebrón.  
 
Informó, que se redactó un informe sobre los hallazgos. El mismo, también contiene las recomendaciones de que haya personal monitoreando la temperatura y que el nivel de diésel no baje en ningún momento, mantener un control de acceso al área  y evitar los insectos en el perímetro.  Aclaró, no tener jurisdicción en el proceso de manejo de cadáveres. 
 
También compareció el oficial de prensa del NCF, Obed Betancourt quien no fue preciso en sus declaraciones y otros funcionarios del Negociado quienes, junto a Mendez Larrauri, prestaran declaraciones el próximo lunes, 6 de agosto del 2018 con la continuación de la vista pública.