Preocupante certificación a pacientes para uso de cannabis medicinal

El Capitolio – “La salud de una persona es importante, ni se compra, ni se vende”. Con estas palabras la presidenta de la Comisión de lo Jurídico, la representante María Milagros Charbonier Laureano, esbozó su preocupación con la cantidad de pacientes que ha sido certificado para el uso del cannabis medicinal, por condiciones de salud que podrían describirse como comunes entre la población puertorriqueña.

En la continuación del análisis de la Resolución de la Cámara 65, para investigar la legalidad de los procesos seguidos por el Departamento de Salud en cuanto a la promulgación del Reglamento 8686, conocido como “Reglamento 155 para el uso, posesión, cultivo, manufactura, producción, fabricación, dispensación, distribución e investigación del cannabis medicinal”, la legisladora señaló que de los dos mil pacientes certificados para el uso de cannabis medicinal en Puerto Rico, 700 pacientes lo utilizan para tratar el desorden de ansiedad y poco más de 600 para aliviar el dolor crónico. Cuestionó si, en estos dos renglones mencionados, los pacientes han sido previamente atendidos por médicos especialistas.

En respuesta, el Dr. Roberto Rosso, en representación del Departamento de Salud, explicó que la determinación para el uso de cannabis medicinal debe ser emitida por un psiquiatra, neurólogo o médico primario. Añadió que el paciente debe haber recibido tratamientos previos para su condición de salud antes de recurrir al uso de cannabis medicinal.

De otra parte, la presidenta de la Comisión mostró reservas en cuanto al producto distribuido a pacientes para tratar alguna de las enfermedades debilitantes incluidas en el reglamento.

“Hemos ido a lugares donde se le está dispensando al paciente la flor cruda de la marihuana. Estamos claros en que la planta no tiene algún uso medicinal, estamos hablando de componentes purificados (THC, CBD). Mirando cómo están dispensando la flor, no veo de qué manera una persona pueda llevar esa flor para su casa y tener lo necesario para purificarla, de tal manera que pueda vaporizarla. El laboratorio está dispensando la flor y asumimos que la persona cuando la lleva a su casa, la purifica y todo lo demás. Tengo un conocimiento científico de lecturas que he hecho, que el THC mayor está en la flor. Quiero saber, de todos esos pacientes que estoy hablando, los mil 300, ¿a cuantos los laboratorios se la están dispensando en flor?”

A su vez, levantó la voz de alerta en cuanto a la celebración de ferias que proveen las certificaciones necesarias para el uso del cannabis medicinal, por un costo.

El Lcdo. Antonio Quilinchini, director de la Oficina de Inspección Cannabis Medicinal, y el Lcdo. Michael Rey, asesor legal del secretario de Salud, advirtieron que se enmendó la Orden Administrativa 354 para unificar el componente de inspectoría, permitiendo que agentes de sustancias controladas y agentes de cannabis puedan aunar esfuerzos y salir a la calle a fiscalizar la distribución del producto. Indicaron, además, que al momento están detenidas las evaluaciones para disponer de cannabis medicinal, pero están dando continuidad a los establecimientos que ya cuentan con sus licencias.

Charbonier Laureano mencionó, entre otros factores, que “nos preocupa grandemente qué el gobierno está haciendo para corroborar las ventas reportadas por cada uno de estos dispensarios (de cannabis). Porque en jurisdicciones como la nuestra, es muy fácil encontrar la manera de lavar dinero”. Por lo que citó al titular de Hacienda a comparecer a la próxima vista pública sobre la medida, a celebrarse el 30 de marzo de 2017.

Antes de levantar los trabajos, la presidenta de la Comisión expresó al panel de deponentes que “solo ustedes nos pueden dar las herramientas para que de esta investigación salga lo mejor, por el bien de Puerto Rico”.