Comisión investiga las problemáticas que enfrenta la Policía

El Capitolio – El presidente de la Comisión de Seguridad Pública, Félix Lassalle Toro, reafirmó su compromiso con los miembros de la Policía de Puerto Rico tras escuchar sus reclamos en vista pública sobre la Resolución de la Cámara 59.

La medida, de su autoría, investiga todo asunto relacionado con la seguridad y el orden público para el fortalecimiento de los esfuerzos gubernamentales de ley y orden en contra de la violencia, el crimen y el trasiego de drogas. Además, estudia la Ley 20 de 2017, que crea el Departamento de Seguridad Pública y las problemáticas que enfrenta la Uniformada. 

El director de Asuntos de Inteligencia del Frente Unido de Policías Organizados (FUPO), el licenciado José Avilés Lamberty, avaló la realización del estudio y señaló que se tiene que evaluar la supervisión y administración al sostener que aparenta haber un problema de falta de motivación.  

El presidente de la Corporación Organizada de Policías y Seguridad (COPS), Carlos Morales Rodríguez, indicó que otro problema lo es la merma en el reclutamiento de nuevos policías. Asunto que, a su juicio, debe atenderse. “En siete años la cantidad de efectivos de la Policía bajó de 22,000 a 12,000. La Agencia necesita llenar esas vacantes”. 

Por su parte, el presidente del Sindicato de Policías Puertorriqueños, Ismael Rivera Román, reclamó el que se trabaje para que los policías cuenten con un retiro digno. Además, se unió a los reclamos de los dirigentes sindicales al declarar que los problemas también surgen a raíz del cansancio extremo como consecuencia de la fatiga causada por las largas horas tras el paso de los huracanes Irma y María, el no pago de las horas extras y la eliminación del pago del exceso de la licencia por enfermedad. 

Tras las ponencias, el Presidente de la Comisión reiteró el compromiso de continuar con el estudio para el beneficio de los policías. “Hay un compromiso grande de todas las delegaciones, de atender las situaciones que puedan afectar a la Uniformada y buscar las soluciones para que cada uno de los componentes de seguridad pública sientan que están bien representados y que los estamos defendiendo”.

En la tarde, la Comisión evaluó cómo engranan  las agencias pertinentes en caso de producirse un tsunami que afecte a Puerto Rico.

“Después de María aprendimos mucho. Por eso es importante garantizar a los ciudadanos servicios públicos seguros", indicó el legislador.

Carlos Caballero Acevedo, Comisionado Interino del Negociado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres del componente de Departamento de Seguridad Pública, explicó que la “Ley del Departamento de Seguridad Pública” dispone que será el Gobernador la autoridad máxima en cuanto a la dirección del mismo, pero que la administración y supervisión inmediata estará delegada en el Secretario de ese Departamento.

Incluso, el funcionario mencionó que al producirse la advertencia del tsunami “hubo la comunicación necesaria, y adecuada. Puerto Rico cuenta con 46 municipios certificados como “Tsunami Ready” que poseen facilidades que operan todo el día para así poder recibir los mensajes de alerta de tsunami”.

La  asesora legal del Negociado del Sistema de Emergencias 9-1-1, licenciada Mónica Torres Marrero, aseguró  a la Comisión que uno de los objetivos de la agencia es reducir el tiempo de respuesta ante las emergencias en coordinación con otras entidades del Estado como lo son los municipios y las agencias hermanas del gobierno federal.

Por su parte, la coordinadora de la División de Análisis y Procesamiento de Datos Geofísicos de la Red Sísmica de Puerto Rico, la geóloga Gisela Báez-Sánchez, indicó que Puerto Rico se encuentra rodeado por fallas sísmicas. Explicó que en el año 2000 se encontró una falla en la zona de Cabo Rojo, que se extiende por Lajas y Guánica, que puede generar terremotos.

“La Red Sísmica tiene como objetivo minimizar las pérdidas de vida y de propiedad ocasionadas por los terremotos y tsunamis.  Las personas tienen que seguir las instrucciones de Manejo de Emergencia, por eso es importante el tema de la educación”, dijo.

Báez-Sánchez, amplió que después del evento del Océano Indico en el 2004, que causó la muerte de un cuarto de millón de personas en toda la cuenca de ese océano, UNESCO, a través de su programa mundial de tsunamis, decidió que era necesario tener un sistema de alerta de tsunamis para todo el Caribe. En el mismo participan todas las redes sísmicas y los sistemas de emergencias de la región.